Antonia Conesa López

OBREROS

ANTONIA CONESA LÓPEZ

En la ciudad de Barcelona, en el año 1951, y cuando tenía 31 años de edad, una compañera de trabajo me prestó un Nuevo Testamento. Era la primera vez que tenía uno en mis manos. Cada día me preguntaba si lo leía. Le decía que sí, que era muy interesante. Unas semanas más tarde me invitó a ir a su iglesia. Todo era fascinante para mí. Allí predicaban y enseñaban acerca de lo que yo estaba leyendo. Un mes más tarde yo había entendido perfectamente la Obra de Cristo a mi favor, y el día 1 de agosto de 1951 recibí a Jesús como mi salvador. El día 7 de octubre del mismo año, fui bautizada. Yo tenía un vivo interés por conocer más y más las Escrituras, pues consideraba que había perdido muchos años sin saber nada de la Palabra de Dios.

 

    En el mes de agosto de 1952, y de una manera muy especial, recibí el llamamiento del Señor, pero no lo entendí. Durante todo un mes, mi oración cada día era así: «Señor ¿qué quieres de mí?». Al cabo de un mes, la respuesta fue clara y vivida: «Para que me sirvas». Entonces entendí perfectamente lo anterior y no fui rebelde a estas palabras. Entonces oré al Señor que me diera un lugar donde prepararme para servirle. Y me lo dio.

 

    Se fundó entonces, en Tánger, una pequeña Escuela Bíblica para señoritas, así que dejé mi trabajo y me trasladé a Tánger. Fueron tres años de preparación intensa, de 1953 a 1956. Allí también teníamos que hacer algún trabajo secular para ayudar a nuestro sustento. Además de los estudios bíblicos hacíamos prácticas, como dar clases de Biblia a los niños en los patios, también en la calle; repartir folletos; campamento en la misma escuela, etc.

 

    Regresé a Barcelona en Junio del 1956 e inicié el primer campamento para niños que se hacía en la ciudad. Muchos no lo entendían, pero seguí adelante, con grandes dificultades, de todo tipo. Yo obedecía al Señor, sabiendo lo que significaba ganar a un niño para Él, que equivalía a toda una vida. Durante 9 años recibí mi sostén de la Misión B.C.M. que auspiciaba la Escuela Bíblica Tánger. Luego dejé de pertenecer a la Misión, y un año más tarde, en el 1966, fui encomendada por la iglesia en Avda. Mistral 87, e ingresé en Fondeván.

 

    Durante más de 30 años el Señor me ha permitido realizar campamentos en los meses de julio y agosto, 4 turnos de 14 días de duración, por este orden: niñas, niños jovencitos y señoritas. Todos ellos con grandes bendiciones del Señor, pues han sido muchos los que recibieron al Señor en todos estos años.

 

    Mi trabajo en la obra ha sido muy variado: escuela dominical; reuniones de señoras en Barcelona y pueblos de alrededor; reuniones en casas particulares donde asistían las vecinas; clases bíblicas para señoritas en iglesia y también en casa.

 

    He colaborado en la Escuela Evangélica de Barcelona: primero con una clase preescolar; luego llevando el control del material escolar y el suministro de la cocina. Por la tarde tenía clases de Biblia en los niveles de 5° a 8°; Antiguo Testamento en 5° y 6°; y Nuevo Testamento en 7° y 8°.

 

    Además el Señor me ha usado y ayudado grandemente en la labor «sumergida», aquella que no se ve, y de la que no se puede dar cuenta a nadie por ser asuntos privados, como: hacer volver al Señor, y a la iglesia a ovejas descarriadas; ayudar en distintas ocasiones a varios suicidas a encontrarse con el Señor y transformar sus vidas; reconciliar a matrimonios a punto de divorciarse, en los que siempre hemos terminado los tres de rodillas invocando al Señor y pidiéndole perdón; hacer volver al hogar a jóvenes rebeldes a sus padres, pedirles perdón a ellos y al Señor e integrarse en la iglesia; ayudar a morir en el Señor a quienes después de asistir a la iglesia por años, me preguntaban si era verdad lo que decía la Biblia, y si Dios existía.

 

    Estos casos han sido muy difíciles y solemnes, mas el Señor obró en ellos, al fin creyeron y fueron salvos en esa hora, así como por fuego. Estos casos han quedado en la familia, un responsable de la iglesia a la que pertenecía, y una servidora.

 

    Así pues, desde que regresé de la Escuela Bíblica en el 1956 hasta ahora, ya son 42 años que sirvo al Señor, y por la gracia de Dios, no me he cansado nunca. En estos largos años he tenido de todo; mucho gozo en el servicio y muchas bendiciones, pero también muchas dificultades; mas para la gloria de Dios, diré que su cuidado y la realidad de su presencia no me ha faltado.

 

    En esta fecha, 24 de Junio del 2009, mis actividades están limitadas por el hecho de que sufro una enfermedad en la vista llamada MACULOPATIA, que no tiene cura y no puedo leer ni escribir, pues estoy perdiendo completamente la vista. Por otro lado estoy afectada en mi salud a causa de una rotura de tendones en ambos hombros que me priva de fuerza en los brazos y en las manos. Me manejo con grandes dificultades, por lo cual ruego a todos sus oraciones para que el Señor me ayuda a pasar estas pruebas en paz y con gozo en El.

 

    En cuanto a actividad en la obra aún puedo recibir visitas de personas que necesitan ayuda espiritual y psicológica. No puedo leer la Biblia pero la tengo en mi mente y corazón por lo que les hago buscar los pasajes adecuados y que ellos los lean.

 

    Desde hace un tiempo, con la ayuda de una hermana, estoy recopilando mis memorias; conversión y servicio al Señor esperando que este libro que titularé “La obra sumergida”, que es aquella que se realiza en el nombre del Señor y que no es conocida, pronto vea la luz.


    Queridos hermanos.


    Nuestra amada hermana Antonia Conesa López (Febe), ha partido esta madrugada (01/07/2015) para estar con el Señor al que tanto amaba.


        Antonio Iglesias


        Anciano de la congregación de la C/ Sant Jeroni, 37 de Santa Coloma de Gramenet.   

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Lugar de Nacimiento: Málaga Fecha de Nacimiento: 12-12-1919

Estado civil: Soltera

Su lugar de residencia fue: Barcelona

ANTONIA CONESA

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